La economía creativa y su contribución frente a los desafíos globales

Este artículo es un aporte de la Secretaría General de la Organización de Estados Iberoamericanos, en el marco de la Revista Públicos 9 que aborda como eje temático Industrias culturales ¿de qué hablamos?

25/02/2025

Autor/a:

por Raphael Callou y Mariana Soares

La Conferencia Mundial de la UNESCO sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible – MONDIACULT- marcará el rumbo de las políticas públicas globales en los próximos años. La cita ya tiene fecha y lugar: se realiza del 29 de septiembre al 1 de octubre de 2025 en un país Iberoamericano, España, en una alianza entre la UNESCO y el Ministerio de Cultura del país.

Desde hace un año, el encuentro, que debe reunir más de un centenar de representantes ministeriales de los Estados miembros de la UNESCO, viene atrayendo las miradas del sector cultural y creativo y segmentos relacionados, y la motivación no está solamente en los esfuerzos de coadunar compromisos globales en las políticas públicas. 

Como es sabido, la cultura, en su acepción antropológica y sociológica, es capaz de mimetizar, apuntar y muchas veces anticipar debates públicos que atraviesan la sociedad contemporánea. El MONDIACULT parece estar también a servicio de este radar, estableciendo 8 ejes de trabajo prioritarios: los derechos culturales, como imperativo ético y condición para el desarrollo sostenible; la cultura en la era digitalla integración de la cultura en la educación, en cuanto fomento a la cultura y la educación artística; la economía de la cultura como herramienta de promoción de un ecosistema cultural inclusivo y sostenible para impulsar el desarrollo económico; las dimensiones culturales del cambio climático, con vistas a proteger y promover la cultura frente al cambio climático; el patrimonio en crisis: tráfico y destrucción de bienes culturales, como estrategia de protección de la cultura y el patrimonio en situaciones de crisis y emergencia; la cultura e inteligencia artificial y su relación con los derechos culturales como imperativo ético y condición para el desarrollo sostenible y, finalmente, el fortalecimiento de la cultura de paz y su contribución para la participación democrática y el diálogo, la libertad de información, comunicación y expresión.1

El mosaico de temas, amplio y representativo del momento global que experimentamos, tiene un hilo narrativo claro y a la vez lanza una pregunta: en los próximos años, ¿cómo la Cultura, desde una perspectiva pública y gubernamental, puede contribuir para mitigar los desafíos sociales, ambientales y económicos mundiales? 

Partiendo del principio que no tenemos respuestas sencillas para esta pregunta, desde del área de cultura de la OEI, hacemos una apuesta fuerte de trabajo en el ámbito de la economía creativa y de la cultura, atendiendo a este llamado y como estrategia de impacto en distintos ámbitos, por medio de las acciones del Programa Iberoamericano de las Industrias Culturales y Creativas (PIICC). 

Lanzado en Rio de Janeiro en agosto de 2024, en el ámbito del encuentro de cultura del G20, y hoy compuesto por 13 países, el Programa se estructura a partir de 24 compromisos2 en 5 ejes de trabajo: ​1. Cooperación y fortalecimiento del trabajo en red​, 2. Investigación y generación de conocimiento​, 3. Formación y capacitación​, 4. Mercados y desarrollo económico​ y 5. Intercambios artísticos y técnicos​. 

Su instancia de gobernanza, el Foro Iberoamericano de Viceministros(as) y Altas Autoridades de Cultura, integrado por Brasil, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal y República Dominicana, viene trabajando con el objetivo de fortalecer y articular las estrategias de los Ministerios de Cultura del Sistema Iberoamericano en materia de economía e industrias creativas, consolidando alianzas y proyectos de cooperación cultural, mecanismo que se suma de manera armónica a los foros de gobernanza existentes y busca establecer complementariedades.

La iniciativa, actualmente bajo la presidencia de Brasil (2024-2026), pretende ser un polo de cooperación cultural en Iberoamérica donde se establezcan mecanismos para poner en valor la cultura como estrategia de desarrollo sostenible en sus diferentes ámbitos. 

Esto incluye la generación de datos e indicadores culturales, estudios para evaluar y dar a conocer buenas prácticas y políticas públicas en el sector, plataformas para intercambiar conocimientos y promover la movilidad de artistas y creadores entre los países miembros de la OEI, así como el intercambio de productos, servicios y procesos de formación.

La agenda establecida, bien como sus objetivos, se enlazan de manera intrínseca con el debate propuesto en el ámbito de MONDIACULT, que parte de la agenda de desarrollo sostenible 2030 de la UNESCO, sobre todo ​los objetivos de desarrollo sostenible 1, 3, 8 y 93, que prevén, respectivamente, la reducción de la pobreza, la contribución de la cultura a mejorar la salud y el bienestar, el trabajo decente y el crecimiento económico y la innovación.  

El PIICC también vinculase directamente con los aspectos recogidos en los ámbitos de la cooperación regional en Iberoamérica, previstos en la Carta Cultural Iberoamericana4, con especial atención a 4 compromisos: el reconocimiento y protección de derechos culturales; la contribución de la cultura al desarrollo sostenible; la apertura y equidad; cooperación para la circulación e intercambio y el compromiso con la protección de las creaciones culturales y la garantía de los derechos de los creadores.

Por otro lado, es reconocido que las Industrias Culturales y Creativas (ICC) en Iberoamérica son un motor fundamental para el desarrollo socioeconómico de la región y el sector gana especial relieve en el ámbito de la discusión de sus aspectos sostenibles propuesta por la UNESCO en MONDIACULT, considerado un componente esencial de la economía regional y en la comprensión de la economía de la cultura como herramienta de promoción de un ecosistema cultural inclusivo y sostenible. 

Según el estudio “La Contribución de la Cultura al Desarrollo Sostenible en Iberoamérica” (2021)5[5] la aportación del sector cultural al PIB en los países iberoamericanos ha oscilado entre el 1,4% y el 3,1%.​El estudio, elaborado en el marco del convenio de cooperación entre la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la OEI, se desarrolló en con organismos oficiales de cultura de Argentina, el Estado Plurinacional de Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, Guatemala, México, Panamá, Perú, Portugal, República Dominicana y Uruguay. 

Otro dado que refuerza la perspectiva de la importancia de las ICCs para el desarrollo sostenible y los desafíos globales es la creación de trabajo y generación de riqueza: las industrias culturales y creativas representan entre el 1,7% y el 3,2% del empleo total en la región.​ También son enormes los impactos en la inclusión social y productiva, una vez que el sector, a nivel mundial, representa el 6,2% de los empleos. 

Su perfil de producción, en grande parte, ofrece al menos dos perspectivas que la difieren mucho de las otras industrias y su producción de base: la alta empleabilidad de jóvenes y el bajo impacto ambiental. Como último parámetro, destacamos aún las ICCs como vehículos para la promoción y preservación de la diversidad y ejercicio de los derechos culturales, aportando con su visibilidad inherente a la circulación de bienes y servicios creativos en la región. 

Por ello, el recién lanzado Programa Iberoamericano de Industrias Culturales y Creativos (PIICC)se presenta como paraguas institucional de iniciativas intergubernamentales oportuno y útil al fortalecimiento de una alternativa productiva global a partir de las experiencias y tecnologías culturales y sociales de la región iberoamericana que tiene sus raíces en la diversidad, con impactos en la capacitación del sector productivo, su circulación y avance de las políticas públicas regionales. 

Esta experiencia tiene mucho que sumar a la agenda global de MONDIACULT, que viene con el propósito de ampliación de la incidencia de las políticas culturales de manera transversal en las esferas de nuestra sociedad y ambiente.

por Raphael Callou* y Mariana Soares**

* Director general de cultura de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI). Es politólogo y fue becario del Canadian Bureau for International Education y del U.S. Bureau of Educational and Cultural Affairs. Desempeñó durante seis años la función de Director y Representante de la OEI en Brasil, periodo durante el cual también lideró el Museo de Arte de Río (MAR), bajo la gestión de la Organización. Durante ese tiempo, trabajó en el desarrollo del Mercado de las Industrias Creativas de Brasil (MicBR) y en la creación de la escuela virtual de economía creativa coliga.digital, en cooperación con la Fundación Roberto Marinho. 

** Gestora de proyectos en la Dirección general de Cultura de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI). Es especialista en políticas públicas y cooperación cultural internacional, con 15 años de trayectoria en el desarrollo de iniciativas, con especial atención a Iberoamérica. Fue consultora de distintas organizaciones internacionales, entre ellas UNESCO, PNUD, British Council y SEGIB, Subsecretaria de Políticas Culturales del Distrito Federal, Coordinadora General de Promoción y Difusión Internacional de la Secretaría de Economía Creativa del Ministerio de Cultura de Brasil y responsable del área internacional de A Portada Comunicación y Cultura en Barcelona.


Bibliografía:

  1. 1. Los temas de Mondiacult España – Mondiacult 2025 | Ministerio de Cultura acceso en 10.02.25 ↩︎
  2. 2. Acta firmada por los países en 9 de agosto de 2024, en Rio de Janeiro. ↩︎
  3. 3. Objetivos y metas de desarrollo sostenible – Desarrollo Sostenible acceso en 12.02.25 ↩︎
  4. 4. Carta Cultural Iberoamericana – Organización de Estados Iberoamericanos acceso en 12.02.25 ↩︎
  5. 5. La contribución de la cultura al desarrollo económico en Iberoamérica acceso en 10.02.2025 ↩︎