Gran parte de vivir el presente es hacerse preguntas sobre el futuro: ¿cómo seremos?, ¿cómo nos veremos?, ¿dónde viviremos?, ¿de qué viviremos? Pero entre esas preguntas para las que solo existen especulaciones, hay una que, dada la rapidez con la que estamos experimentando el mundo presente, no nos detenemos a considerar lo suficiente: ¿cómo seremos recordad_s? Y si hay una pregunta a la que vale dedicar tiempo a especular es esa, porque muy posiblemente obtengamos respuestas sobre el presente. Sobre qué acciones e ideas están determinando ese presente y cuáles serán los rastros que dejarán en el futuro.




Entonces es así cómo el vínculo entre el presente que se vuelve pasado y el futuro que en algún momento llega a ser presente se vuelve tangible. Es el Ñawpa Pacha, un principio filosófico que ha guiado a los pueblos andinos en sus estructuras y formas de vida. Y como un medio basado en los Andes, es también un principio que en Radio COCOA hemos adoptado para guiar nuestro quehacer cultural: el pasado y el futuro se afectan mutuamente en el presente.
Hace cerca de 15 años que Radio COCOA vio en un vacío una oportunidad. Las limitadas opciones para la difusión musical se contraponían con el surgimiento de bandas locales independientes, que por sus características, emergentes, indómitas y poco convencionales, no eran tomadas en cuenta por aquellos canales precisamente convencionales. Así, en 2009 nació el proyecto como una radio en línea, de ahí el nombre que mantenemos hasta el presente.
Al poco tiempo de su salida al aire, la irrupción de nuevos medios digitales cambió las dinámicas de la comunicación, y tomando la adaptabilidad como un principio, Radio COCOA amplió su contenido a otros formatos de carácter audiovisual y escritos, cuyos soportes principales son una página web y redes sociales, actualmente Instagram y YouTube.
Solemos decir que de radio solo tenemos el nombre, aunque entre los formatos que producimos están los podcasts, pero hoy nos definimos como una plataforma de creación de contenidos (digitales e impresos) que se enfoca en la documentación, difusión y promoción ya no solo de música, sino de las expresiones artísticas en general de Ecuador.

(Espacio para cuña publicitaria. Hemos publicado dos fanzines en formato físico: el RZINE Vol 1, que reflexiona sobre tradición e innovación en las propuestas musicales independientes del país y la región; y el RZINE Vol 2, que explora el importante pero a menudo subvalorado aporte de las mujeres en la escena musical independiente del Ecuador).

De ser un medio netamente musical nos transformamos en un medio cultural y eso ha implicado una reflexión interna de entender a las artes (música, cine, literatura, teatro) como una respuesta al contexto cultural, social y político. En ese sentido, vale preguntarse ¿qué es lo que entendemos por quehacer cultural?

En primer lugar, que la cultura como un conjunto de experiencias humanas es lo que sucede dentro de ese vínculo espacio-temporal y le dota de sentidos a lo que de otro modo sencillamente sería un modelo matemático que ocurre en la infinidad del universo. El quehacer de un medio para con la cultura, por otro lado, no solo implica contemplar esas experiencias humanas, sino describirlas, comentarlas y registrarlas en un intento de responder esa pregunta que nos hacemos ahora en el presente: ¿cómo nos van a recordar en el futuro?
Ahora, claro, si hablamos de experiencias, entonces lo correcto es hablar de culturas en plural, y como colectividades diversas que habitamos este país es fundamental entender que todas formamos parte de distintas herencias. Herencias en tanto conductas, tradiciones y creencias, a las que cuestionar, transformar o dar continuidad. Nuestra misión como medio entonces es visibilizar estos procesos en un contexto apático al cambio como supuesta amenaza a lo que siempre ha sido y no se toca. Nada es estático ni intocable y menos la cultura; ésta se construye todos los días.
Insistimos, además, en nuestro enfoque hacia explorar lo emergente, o sea, lo que brota en los márgenes. Poco nos interesa lo que se maquilla para calzar en el status quo y estar en el centro de atención y el ojo público. Nuestro trabajo está en amplificar esa cultura que por su capacidad de innovar o por su postura crítica frente a la realidad ha sido ignorada, ocultada e incluso censurada. Y aunque a simple vista resulta paradójico, muchas veces aquello que es emergente o innovador tiene una profunda conexión con una memoria viva ancestral y con unas prácticas de tradición que se mantienen en el tiempo como desafío a lo hegemónico y homogéneo.



Así pues, tras 15 años de prueba y error, y muchas personas talentosísimas que han integrado y participado en la consolidación de lo que ahora somos, nos alegra decir con convicción que nuestro trabajo no deja de ser divertido. En primer lugar porque entendemos a la comunicación y el periodismo como un ejercicio creativo en sí mismo y porque siempre nos permitimos explorar nuevas posibilidades, medios, recursos y narrativas. Desde lo impreso a lo digital. Desde la coyuntura hasta la memoria.
Nos emociona pensar en qué nos convertiremos de aquí en otros 15 años, a sabiendas de que es ahora en el presente que asumimos la responsabilidad de procurar un mejor futuro para las artes y la cultura en el Ecuador.
por Katic Nina Yuyaric
Directora editorial de Radio COCOA