De los Chaskis a los memes: historias culturales que conectan

25/01/2025

Autor/a:

por Públicos

Si Felipe Guamán Poma de Ayala viviera hoy, probablemente sería un influencer de TikTok o una estrella en Twitter. Su *Primera nueva crónica y buen gobierno* no solo es una joya histórica, sino también un ejemplo adelantado de lo que significa comunicar desde y para la cultura. ¡Un visionario, adelantado al juego! que podría considerarse el primer «blog» intercultural de América Latina.

¿De qué trataba su contenido? Pues, de contar historias para entender y registrar la realidad de los pueblos indígenas. Y vaya que lo hizo con estilo: dibujos a mano de nuestra historia, combinados con una narrativa que mezclaba indignación, humor y propuestas. Tenía claro que comunicar no es solo pasar información, sino conectar, provocar y contar historias que dejen huella. Sus dibujos —que podrían ser los primeros «memes» con mensaje— y su mezcla de indignación, humor y propuestas son una clase magistral de storytelling.

Hoy comunicar desde la cultura significa usar las herramientas digitales para algo más que «dar likes». Se trata de generar impacto, de narrar cómo las artes, los patrimonios y la diversidad cultural son motores de identidad y cambio.

¿Sabías que cada fiesta popular o mural en tu barrio es una declaración de resistencia cultural? Pues sí, y también son grandes historias esperando a ser contadas.

El periodismo cultural es como ese playlist que te lleva por un viaje inesperado: no se queda en la superficie, sino que conecta la música con las emociones, el pasado con el presente, y las manifestaciones artísticas con los contextos que las hacen vibrar. Una película, por ejemplo, no es solo entretenimiento; puede ser un espejo de la sociedad o incluso un catalizador de cambio.

Y aquí es donde podemos invocar a los Chaskis, esos legendarios mensajeros del Tahuantinsuyo que recorrían los Andes para llevar noticias, ideas y hasta simbolismos de un lugar a otro. Eran los periodistas de su tiempo, los conectores que mantenían el flujo de información y cultura viva en un territorio vasto y diverso. Hoy nosotros tenemos internet, pero la esencia es la misma: comunicar con agilidad, claridad y un profundo respeto por los mensajes que portamos.

En el mundo hiperconectado de hoy, los memes y los hilos de Twitter son nuestras nuevas formas de crónica. Y las plataformas digitales no son solo vitrinas para presumir; son escenarios donde se juegan batallas simbólicas. Comunicar desde la cultura es aprovechar estos espacios para dar visibilidad a historias que merecen ser escuchadas. Porque sí, un meme bien hecho también puede ser un acto cultural poderoso.

¿Y qué pasa con el patrimonio? Lo que muchos ven como «cosas viejas» es, en realidad, el alma viva de nuestras comunidades. Defender una fiesta popular, celebrar un plato típico o restaurar un edificio histórico no es solo nostalgia; es reafirmar nuestra identidad y plantar cara al olvido. Es decirle al mundo: «Aquí estamos, y esto es lo que somos».

Guamán Poma sabía que comunicar también es resistir. Hoy tenemos herramientas que él no pudo imaginar, pero el objetivo sigue siendo el mismo: contar historias que importan, desafiar las narrativas dominantes y celebrar la diversidad cultural. Comunicar desde la cultura es un arte que mezcla inspiración, rebeldía y un buen toque de humor. Y si le ponemos memes, gifs y un poquito de drama, mejor todavía. Porque, al final, ¡las buenas historias son las que nos hacen vibrar! ¡Qué viva la cultura, los Chaskis y sus infinitas posibilidades!

Y tú, si fueras un Chaski moderno, ¿qué historia cultural llevarías en tu mochila?

por Públicos 
Revista de artes y pensamiento